martes, 19 de junio de 2012

Ediciones no convencionales

El sello Clase turista
Txt. Andrés Kilstein @nofumarx
Aunque sus responsables debatan si Clase Turista es una editorial experimental o una editorial performance, lo cierto es que es notoria la asociación entre este sello y publicaciones no convencionales que, mediante diversas operaciones, exploran modificaciones e incluso alternativas al formato libro tal como se conoce.

Surgida en el 2005 en el ambiente cultural post-crisis en el que se desarrollaban con éxito “editoriales de guerrilla” como Belleza y Felicidad y Eloisa Cartonera, Clase Turista surge por el impulso de tres autores, Iván Moiseeff, Lorena Iglesias y Esteban Castroman. Un sello creado por escritores que muestra esa orientación, según Esteban: “la de sacar un libro como sea posible, apelando a un formato artesanal, basándonos de alguna manera en la filosofía del do it yourself (hazlo tú mismo)”.

Su Colección Artesanal comienza con Salvad a Copito!. Antología de poesía africana contemporánea. Muestra un peculiar arte de tapa que remeda el pelaje de Copito, el orangután de Guinea Ecuatorial moribundo en un zoológico español, a quien el mundo entregó más atención y cuidado que a los miles de inmigrantes llegados clandestinamente a Europa y provenientes del mismo país. “La idea era publicar poesía extranjera que no se estaba traduciendo, exponer voces que transmiten la subjetividad desde las márgenes, en este caso, cómo es ser un africano fuera del continente”, cuenta Lorena.


La colección continúa explorando lo lejano con Yaaa Aliiiiii. Pequeña antología de poesía iraquí contemporánea, cuya edición no causa menos sorpresa que la anterior: forrado en papel madera y con dos estampillas iraquíes (posta posta) en un rincón y una mecha que hace las veces de señalador, es inevitable la referencia a las cartas bombas, “el estereotipo con que CNN representa a los iraquíes”, aclaran los editores. “La idea era revestir al libro con algo que tuviera relación con el concepto de la obra y, al mismo tiempo, disminuir los costos de la impresión offset tradicional”. Así Horny Housewife Kidnapped (Ama de casa calentona secuestrada), poesía costumbrista escrita por los tres responsables de la editorial, ostenta una tapa revestida en tela de repasador, para retomar en su interior la temática porno pero con una vuelta psycho-killer.

Uno de los diseños más impactantes, con un contenido a la altura, es el del Manual de Supervivencia para los días del Gran Desastre. Forrado en césped sintético (lo que permitirá al libro mantenerse camuflado en la naturaleza cuando acontezca el ocaso definitivo de la civilización que la obra anticipa), el manual oficia de guía para sobrevivir a diferentes calamidades: desde inundaciones hasta la bomba atómica o un inminente ataque zombie. Lo apocalíptico está también presente en la que sea quizá la trasgresión máxima al objeto libro: El Muro del Fin del Mundo (expuesto en la Feria del Libro 2012), un libro de 15 metros con la fisonomía clara de un mural en que artistas argentinos y españoles dejaron mensajes para el momento en que se adivinase el final. Se apostó a la interactividad reservando un espacio para que también el público pudiese sumar sus mensajes.

Finalmente, uno de los emprendimientos más innovadores del sello lo constituye Mental movies, donde se propuso a escritores que explicasen en 4 páginas qué largometraje realizarían si no tuvieran limitaciones presupuestarias y dispusiesen de los recursos propios de Hollywood. El libro es acompañado de un CD con los temas de las películas fantaseadas y con sus pósters, por lo que también fueron convocados músicos y diseñadores de arte. “La idea era conocer las influencias de los escritores a nivel audiovisual. Desmantelar la idea de una película en unidades mínimas: el guión, el diseño de arte, la música. Desplegando así procesos creativos que quedaban resumidos y concentrados”- explican los editores, exponentes de esta disciplina de re-pensar al libro como hoy se conoce.

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